No hay realmente un protagonista principal, se podría decir que es el amor o la fecha en la que amantes se regalan flores. Quizás todo gira en torno a una florería de Los Angeles: el joven dueño es Reed Bennett (Ashton Kutcher), quien no sólo celebra el mejor día del año para su negocio, al lado de su amigo y colega Alphonso (George Lopez), ambos exquisitamente vestidos de rosado. Reed también celebra que su novia Morley Clarkson (Jessica Alba) le dijo que “sí” a su propuesta de matrimonio.
Pero no es la única historia de amor acá. La amiga de Reed, Julia Fitzpatrick(Jennifer Garner) recibe un regalito de su novio, el doctor Harrison Copeland (Patrick Dempsey ), un corazoncito de plástico de un cardiólogo que, lamentablemente, debe viajar a San Francisco para una cirugía… o tal vez no. Liz (Anne Hathaway) está feliz con su nuevo novio, Jason (Topher Grace), quien ni siquiera sabe que es el día de San Valentín. Liz además comienza a trabajar para Paula Thomas (Queen Latifah), mientras atiende misteriosas llamadas telefónicas.
En representación de la tercera edad, Estelle (Shirley MacLaine) y Edgar (Hector Elizondo) quebrantan su promesa de no regalarse nada, mientras que su nieto, el pequeño Edison (Bryce Robinson) compra unas flores para su amada, y su baby sitter, Grace (Emma Roberts) planifica su primera relación sexual con su novio Alex (Carter Jenkins). Felicia (Taylor Swift) hace alarde del enorme oso de peluche que le regaló su novio Willy (Taylor Lautner), mientras que en un avión, Holden (Bradley Cooper) da inicio a una hermosa amistad con la oficial militar Kate Hazeltine (Julia Roberts).
El cronista deportivo Kelvin Moore (Jamie Foxx) acepta a regañadientes hacer un reportaje sobre San Valentín de su jefa Susan (Kathy Bates) a condición de entrevistar al deportista Sean Jacskon (Eric Dane), cuya manager, Kara Monahan (Jessica Biel), organiza una celebración de “Odio el día de San Valentín”.
Sí, increíblemente, todo eso ocurre en una misma película, en el transcurso de dos horas y cinco minutos. Pero se pasan volando, a decir verdad. Hay desengaños amorosos, revelaciones escandalosas, decepciones y alegrías, aunque las historias de algunos personajes parecen quedar inconclusas. Pero no importa mucho, si uno se divierte y sale sonriendo del cine. Especialmente si se queda cuando empiezan los créditos y pasan algunas escenas fallidas: la de Julia Roberts no tiene precio.
Recomendable para ir en pareja, por supuesto. Podría ser el mejor preludio para una celebración por el día de San Valentín. Escrita por Katherine Fugate y dirigida por Garry Marshall (el mismo de Pretty Woman), Valentine’s Day está clasificada PG-13.



